2021 UN AÑO RETADOR

Luego de un 2020 desafiante en todos los aspectos de la vida individual y colectiva, 2021 se muestra como un año retador que, sin duda, pondrá a prueba nuestros aprendizajes y nuestra capacidad de reconstruir, de mantenernos, de fortalecernos y de adaptarnos.

Simplificar los procesos.

Por supuesto resultab fundamental que seamos una organización no solamente más robusta y sostenible sino más práctica para lo cual todo nuestro equipo estará volcado en la simplificación de los procesos y en la focalización en aquellos fundamentales para el logro de la misión y los objetivos 2021.

La Fundación mantendrá entre sus prioridades la formación del equipo y el desarrollo de las competencias necesarias tanto para la calidad del clima y cultura organizacional, como para la eficiencia en los distintos procesos y cargos.

En el camino 2021 y tal como lo hemos hecho a lo largo ya de seis décadas, durante el nuevo año seguiremos materializando nuestra contribución a la construcción de una sociedad con oportunidades para la población más vulnerable, que se resumen en:

  • Fortalecer nuestro Modelo Social para su plena implementación en alternancia.
    Durante el último trimestre de 2020 y luego de haber implementado todos los protocolos y realizar las adecuaciones necesarias, implementamos nuestra gestión bajo el modelo de alternancia.
    De este modo y cumpliendo los requisitos y lineamientos de las autoridades distritales y sanitarias, nos preparamos para mantener nuestra atención combinando los escenarios virtual y presencial, pero además nos dimos a la tarea de formular la implementación plena de los Programas y de los servicios -Ejes Transversales de Desarrollo- de manera la virtualidad lo cual nos permitirá ampliar nuestro cobertura directa y a través de terceros incluso a distintas zonas del país, pero además estructurar y desarrollar un programa 100% virtual.
  • Fortalecer la capacidad tecnológica. Sin duda alguna la celeridad que el mundo tuvo que imprimir al proceso de renovación tecnológica durante 2020 fue un paso trascendental y nos permitió potenciar las herramientas como medio para servir. Durante 2021 el resto se mantiene, no solo por la virtualización de nuestro Modelo, sino por las exigencias que implica tanto a nivel de recursos como de formación para colaboradores, para las Niñas y para sus familias.
  • Consolidar nuestra experiencia y buenas prácticas como fuente de conocimiento social. La información que nos permite registrar la metodología ‘Conociendo nuestras familias’ es sin duda fuente conocimiento importante no sólo para la mejora continua de nuestros procesos y servicios sino para poner a disposición de la comunidad del sector social y fundacional hechos y datos que nos permitan acciones y soluciones contundentes.
  • Sinergias, alianzas y proyectos. La posibilidad de lograr más de la mano de muchos está comprobada. Así, durante 2021 seguiremos en la búsqueda de espacios y en la formulación de propuestas que directamente o de la mano con organizaciones y personas también ocupadas de la construcción social, nos permitan ampliar nuestro impacto y materializar el Modelo Social y servicios, de manera presencial y virtual, con muchas más Niñas, Adolescentes, Jóvenes y familias que lo necesitan.